Objetivo: Erradicar la pobreza extrema: Hoy día, 26 millones de personas con discapacidad intelectual en el mundo viven con menos de un dólar al día. Más del 70 por ciento de los adultos están desempleados o fuera de la actividad económica, en algunos países, es casi el 100 por ciento. En El Salvador, por ejemplo: 98 por ciento están sin empleo, en Canadá esta población es más de 70 por ciento, en Europa, el 78 por ciento. Esto redunda en un círculo de pobreza y exclusión, pues se trata de familias con muy bajos ingresos que carecen de apoyos para solventar gastos en salud y asistencia y uno o más miembros están imposibilitados para trabajar.
La situación de las familias en América Latina se retrata así: “hogares de madres donde los padres están ausentes, con un promedio de cuatro a ocho miembros, sin educación, desempleados o dedicados a la economía informal, con necesidades básicas no satisfechas, (con hijos discapacitados) en gran peligro de ser abandonados y con poca protección.”
Objetivo: Lograr una educación primaria universal inclusiva para todos El Banco Mundial estima que en la mayoría de los países menos del 5 ciento de los niños con discapacidad termina la escuela primaria. Este número puede ir en aumento a causa de la creciente pobreza, conflictos armados, trabajo infantil, violencia, abuso sexual y sida.
A largo plazo es muy alto el costo de la exclusión en los sistemas educativos, pues las personas afectadas tienen menos posibilidades de integración comunitaria y por lo tanto no pueden participar en el mercado laboral ni valerse por sí mismas.
Objetivo: Promover la igualdad entre géneros y la autonomía de las mujeres con discapacidad Las mujeres con discapacidad enfrentan mayor exclusión que los hombres. En comunidades tradicionales se suele culpar a las madres de los nacimientos de niños con alguna discapacidad, por lo que son abandonadas por su pareja. Muchas veces se ven obligadas a ocultar a sus hijos. Por otro lado, se prefiere hacer que los niños, antes que las niñas, vayan a la escuela o reciban alguna instrucción.
Las mujeres y las niñas con discapacidad intelectual están más expuestas a la violencia y al abuso sexual. El informe refiere que “más del 60 por ciento (de ellas) han sufrido abuso en alguna etapa de su vida”. En África, esta situación es particularmente preocupante, pues son víctimas de abuso por el mito del “virgen cleansing”, según el cual el SIDA se cura al tener relaciones sexuales con una muchacha virgen.
Objetivo: Reducir el índice de mortalidad entre los niños con discapacidades En países donde el índice de mortalidad infantil se ha reducido a menos de 20 por ciento, la mortalidad en niños con discapacidad llega al 80 por ciento, debido a la falta de acceso a servicios médicos.
En países en desarrollo de Asia y Pacífico, los programas de vacunación y de atención temprana no llegan a esta población. Incluso en países como la India, con fuertes inversiones en salud para la infancia, los niños de zonas depauperadas no tienen atención médica. Una situación similar se observó en América Latina, África y Medio Oriente: las familias carecen de recursos para transportarse desde sus comunidades hasta los hospitales y centros de rehabilitación, y esto vuelve a los niños más vulnerables que el resto ante epidemias y desastres naturales.
En África, la pandemia del VIH/SIDA agrega otro factor de vulnerabilidad: “en forma rutinaria”, asegura el informe, a los niños con discapacidad se les niega el acceso a las pruebas de detección y se les relega entre los enfermos de SIDA, además de que muchos de esos niños son huérfanos porque sus padres murieron víctima de esa enfermedad.
Objetivo: Plena vigencia de la Convención de la ONU sobre Derechos del Niño En palabras del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, “El principio de todos los niños, todos los derechos, aún está muy lejos de hacerse realidad”. Los niños con discapacidades y sus familias se enfrentan continuamente a la negación de derechos de supervivencia y al desarrollo.
En sociedades tradicionales son estigmatizados, obligados a ocultase (o se obliga a los padres a hacerlo), y su exclusión de la comunidad redunda en negación de los ya precarios servicios de educación y salud. Lo mismo en la región de Asia Pacífico, que en América y en Medio Oriente, la discriminación sigue afectando gravemente a este sector de la población.
Las familias encuentran como única salida el internarlos en alguna institución especializada, sin embargo, esos centros son denunciados continuamente como lugares donde prevalece el maltrato físico y psicológico, la sobre medicación y el aislamiento.
Objetivo: Combatir el VIH/SIDA entre las personas con discapacidades Las personas con discapacidad intelectual están más expuestas a ser contagiadas con la enfermedad, porque las familias y la comunidad en general consideran que no es necesario orientarles en sexualidad y prevención. Los victimarios (de mujeres y niñas, sobre todo) confían en que nadie tomará en cuenta una denuncia de una persona con discapacad.
Las personas infectadas de SIDA enfrentan un doble estigma: tener discapacidad y estar contagiadas. En África, el continente donde la pandemia ha hecho estragos, no existen mediciones estadísticas sobre la población con discapacidad afectada, por lo que sigue siendo invisible para organizaciones civiles y gobiernos. El informe reporta: “Escuchamos muchos relatos de personas que perdieron a sus padres y los sistemas de apoyo que ellos les proporcionaban. Los más afortunados tienen abuelas que los apoyan cuando su situación fuese precaria; los restantes, se nos informó, son sencillamente abandonados”.
Objetivo: Garantizar el desarrollo sostenible para las personas con discapacidades Las condiciones de pobreza y marginación prácticamente anulan las posibilidades de desarrollar capacidades socio-culturales, económicas, políticas y de otra índole. Así, las personas en esta situación carecen de los medios para mejorar su entorno.
El deterioro ambiental está cobrando más víctimas entre personas con discapacidad, que suelen ser rezagadas o abandonada ante una catástrofe natural. No sólo los embates de la naturaleza, sino también los de las políticas económicas neoliberales de reducción del gasto público y privatización de servicios están dejando en mayor desamparo a las personas con discapacidad y con poca viabilidad para un desarrollo sostenible.
Objetivo: Fomentar una asociación global para el desarrollo y la inclusión En todas las regiones, los grupos de estudio observaron que no existen vínculos fuertes entre los gobiernos y las asociaciones civiles de padres de familia y otros colectivos vinculados con las personas con discapacidad y particularmente con aquellas que viven en situación de pobreza. Esto redunda en que las ONG están ausentes de los procesos de elaboración de políticas públicas para la reducción de la pobreza y para defender los derechos de las personas con discapacidad.
Las familias más afectadas por la exclusión que genera la pobreza tienen poca capacidad para organizarse, para influir en las estrategias locales y nacionales de erradicación de la pobreza. En condiciones de tanta marginación y carencias, las familias están más ocupadas en resolver las necesidades cotidianas de supervivencia que en buscar alianzas estratégicas con entidades de gobierno.
El diagnóstico está claro, y por ello el llamado a los gobiernos por parte de las familias y organizaciones ligadas al tema de la discapacidad es a no seguir aplazando la urgente atención que demanda esta población.
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