Autogestora cuestiona el apoyo de CONADIS a la campaña de Fundación Paralife
A la controversia que ha desatado la campaña de Fundación Paralife, “Trabajo Gratis, tu recomendación es mi paga” (www.cartaderecomendacion.net)y el claro rechazó que ha suscitado entre organizaciones de la sociedad civil y personas con discapacidad conocedoras de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ahora también el posicionamiento del Director general del Consejo Nacional para las Personas con Discpacidad (CONADIS) Francisco Cisneros sobre la campaña ha causado indignación.
Lejos de atender la exigencia de defensores de los derechos humanos en el sentido de que el CONADIS retire de su página web la campaña, Cisneros justifica el apoyo que ha dado a la misma y propone que se establezca una mesa de diálogo. Pero esto es considerado inaceptable porque implica mantenerse en el error de apoyar una iniciativa que no se ajusta a la Convención y revela que el funcionario ya ha tomado partido por la iniciativa de Paralife y no por los principios de los derechos humanos.
La respuesta de Ana Canseco, una autogestora formada en el CAI Piña Palmera en Oaxaca –un centro de atención a población con discapacidad basado en la rehabilitación con base en la comunidad- refleja el pensamiento de quienes exigen a Cisneros que asuma una decidida defensa de los derechos de las personas con discapacidad con base en la Convención. Junto con Piña Palmera, dirigido por Flavia Arnau, acompañan esta posición el Centro de Atención y Formación Humanista, Planeta Inclusión, Centro Oaxaqueño de Rehabilitación de Audición y Lenguaje (Coral) y Casa Hogar Acéptame como Soy.

Canseco espera que su crítica y puntual respuesta a un posicionamiento pobre en argumentos de parte del titular de CONADIS, sea atendida: "Me pregunto, qué efecto tendrá en ustedes el punto de vista de una mujer como yo, que solo tiene bachillertato, que no ha escrito ningún libro ni es un suceso de youtube, sin ninguna respaldo de una fundación como Paralife y que vive de vender productos de cooperativas locales y artesanías elaboradas por personas con discapacidad."
Reproducimos aquí la carta de la autogestora.
Lic. Francisco Cisneros:
Mi nombre es Ana María Canseco Vásquez, soy una persona con discapacidad motriz, y he seguido con interés, asombro e incredulidad todo lo acontecido a partir de la campaña de la fundación Paralife titulada Trabajo Gratis y me dirijo a usted para exponerle lo siguiente:
Antes que nada déjeme contarle un poquito de mí. Hasta hace muy poco tiempo, yo era una mujer que dependía económicamente de mi familia (como la mayoría de las personas con discapacidad). Debido a mi situación, yo no veía ninguna alternativa de vida, y menos una perspectiva laboral adecuada para mí.
Para no escribir “la carta más larga”, seré tan breve como me sea posible. Le cuento que en mi camino encontré a Piña Palmera, y déjeme decirle que literalmente fue un oasis en el desierto ya que me dio la posibilidad de reconstruir totalmente mi vida. Con ellos encontré en primer lugar a otras personas como yo en una situación de igualdad; además atención, apoyo, formación (y todo gratis) pero sobre todo, encontré un proyecto de inserción laboral que me fascinó y que se llama Vida Independiente. Hasta entonces me di cuenta no solo que las personas con discapacidad podemos trabajar y desarrollar habilidades, sino además, y eso fue lo verdaderamente revolucionario, me di cuenta de que tenemos derecho a un trabajo y a un salario digno. Poco tiempo después, y gracias a la inspiración y formación recibida en Piña, en la ciudad de Oaxaca, donde vivo, junto con otras compañeras con discapacidad, impulsamos, no sin esfuerzo, un proyecto laboral que se llama Trabajo digno y autónomo.
Le cuento todo esto como preámbulo para compartirle mis inquietudes y para comprenda porque me asombró y lleno de dudas e indignación una campaña (que admito puede tener buenas intenciones) impulsado por una fundación, y promovida por una persona con discapacidad (como yo) que hiciera énfasis en el trabajo gratuito.
Nosotr@s, en el colectivo, con mucho esfuerzo hemos venido impulsado proyectos productivos, y créame que lo último que haríamos sería trabajar gratuitamente. Por qué habríamos de hacerlo? Que acaso nuestro trabajo no vale o vale menos por nuestra discapacidad? Por que tendríamos que demostrar nuestros aportes regalando nuestro trabajo para ver si los “patrones” en un acto de bondad y de buen corazón deciden, tal vez contratarnos más adelante?
Y luego, gracias a capacitaciones recibidas por DRF la idea de trabajar gratis se vuelve no solo impensable, sino además contraria a las legislaciones internacionales en esa materia, tal como usted lo admite en la primera parte de su carta.
Observando el video realizado por la fundación Paralife, y pensando que es una idea surgida del propio compañero Xicani (y no de una estrategia de marketing diseñada por publicistas) mi primera raección fue de conmoción y de estupor. Yo, como mujer con discapacidad, no puedo regalar mi trabajo. No estoy en condiciones ni en ánimo de hacerlo. Tengo necesidades inmediatas que cubrir, vivo de lo que hago, y considero sagrado mi tiempo y mi trabajo, y por lo tanto el pago es justo y tengo el derecho de recibirlo.
Pudiera ser, que el compañero Xicani, en un acto de altruismo como ustedes lo llaman, decidió donar su trabajo, primero a Paralife, (de hecho ni ustedes mismo saben, como lo manifiestan en la carta, si cobra o no); y segundo, con las compañías y las instituciones que pretenden contratalo.
Déjeme decirle que según mi humilde punto de vista y experiencia, (y puedo estar equivocada), donar el trabajo es el privilegio de una minoría, (como la del club rotario) o de personas que tiene muy buen corazón, mucho tiempo libre, o un gran compromiso social, político y ético con una causa. Eso lo celebro y lo admiro. Pero también, déjeme decirle, “donar “el trabajo, cuando no se cumplen estas condiciones es un acto ingenuo, injusto o producto de una manipulación o desconocimiento de los derechos laborales.
Yo respeto mucho al trabajo altruista que realiza Xicani (supongo en esa categoría se encuentra) y que beneficia a una Fundación y a las compañías que lo emplean, y en todo caso tiene todo el derecho de hacerlo. Como usted lo dice, es mayor de edad y tiene un título universitario. Pero elevar este acto a nivel de ejemplo paradigmático para las personas con discapacidad que desean conseguir trabajo es espantoso y contrario, como ustedes mismos lo reconocen, a las leyes en materia laboral y a la CDPD.
Mención aparte, merece el apoyo tácito que la Institución que usted preside le da a la campaña, mostrada en la negativa a descolgar de su portal el controversial video, pese a las críticas y señalamientos de expertos en el tema y con un gran valor ético y moral. Me pregunto, qué efecto tendrá en ustedes el punto de vista de una mujer como yo, que solo tiene bachillertato, que no ha escrito ningún libro ni es un suceso de youtube, sin ninguna respaldo de una fundación como Paralife y que vive de vender productos de cooperativas locales y artesanías elaboradas por personas con discapacidad.
Sin embargo, me atrevo a pensar que si la campaña tiene éxito, de ahora en adelante cualquier persona con discapacidad que solicite trabajo se le exija que trabaje gratis mientras está a prueba (al fin de cuentas eso es lo que promueven en la citada campaña cualquier regulación brilla por su ausencia. Eso me aterra. Por otro lado, me pregunto cómo podemos “demostrar” nuestras capacidades en este “periodo de prueba gratuito” si la compañía, institución, fundación, fábrica, comercio, etc., no garantiza primero la accesibilidad y un programa de ajuste razonable como lo estipula la CDPD?
Me alegra mucho y lo celebro que Xicani haya encontrado compañías con accesibilidad para personas con discapacidad motora y sus jefes hayan sido comprensibles e implementados un programa de ajuste razonable, (del que ni por error mencionan en la campaña). Lo que vi en su spot me parece más cercano a una realidad de Suecia o de Alemania y no de Pochutla o Zipolite. Solo en Oaxaca, donde tiene su casa, ni siquiera las instituciones gubernamentales tienen rampas, ni hablar de baños y pasillos adecuados para sillas de ruedas, y mucho menos programas de ajuste razonable. Y solo por mencionar la discapacidad motora. Si las compañías e instituciones ni siquiera quieren pagar nuestro trabajo, de hecho se los estaríamos regalando, mi pregunta es, también nosotras y nosotros debemos de financiar rampas y accesibilidad en general para nuestras discapacidades y los gastos que conlleven los programas de ajuste razonable?
Según la lógica de la campaña, tendremos que apelar a la buena voluntad de los contratistas y de la opinión pública que raya en la súplica para que hagan los cambios necesarios en materia de accesibilidad y de ajuste razonable, de igual manera que estamos apelando a su buen corazón para que nos contraten, antes de considerar nuestro inclusión laboral como una cuestión de justicia social y de derechos humanos.
Por lo tanto, humildemente considero que esta campaña es totalmente inviable e inútil si no hay previamente un programa de ajuste razonable y de accesibilidad y se convierte en un show mediático sin mayor efectividad para la inclusión laboral plena y digna de las personas con discapacidad. Yo me pregunto, estará la compañía dispuesta a construir rampas de acceso, baños adecuados y especio laboral suficientemente amplio para que una mujer como yo, con discapacidad motriz venga por una semana a “demostrar” mis “capacidades”? Debo de buscar compañías que ya resolvieron todo el problema de la accesibilidad para regalarles mi trabajo, como la que muestran el video de Paralife, que seguro están en la Condesa o en Santa Fe? Ojalá y no, porque en una realidad como la de Oaxaca resulta tan distante, e incluso raya en el insulto
Por otra parte licenciado Cisneros, usted dice que CONADIS tuvo conocimiento de la campaña previamente, y también que ustedes le sugirieron a Paralife que cambiaran el nombre, es decir, aceptan la irregularidad (llamémoslo así aunque claramente es inconstitucionalidad) de una campaña con ese nombre, y sin embargo, la fundación no hizo los cambios “sugeridos”, y aún así, lo colgaron en su portal. Puede explicarme entonces cual es la función de la Institución que preside al respecto y porque aceptaron cobijar una campaña tan controvertida que ni siquiera asumió los cambios que ustedes como organismo rector hizo?
Ahora bien, usted dice en torno a la campaña y su slogan, como argumento a su favor, lo “positivos” comentarios generados en youtube que favorecen la aplicación del artículo 8 de la CDPP. Yo le pregunto, desde cuando los comentarios en un portal de internet son legitimadores o garantes de las reglamentaciones nacionales e internacionales? A ese paso, va a pedir que la resolución de esta controversia se realice con Laura Boso y no en las instancias jurídicas correspondientes. Y se lo digo porque en ese mismo portal al que ustedes apelan como factor legitimizador de la controvesial campaña yo he encontrado una cantidad enorme de mensajes homofóbicos, racistas, sexistas clasista, por lo tanto, no puede ser de ninguna manera un aval para la inclusión y la no discriminación, que si es justamente el trabajo de ustedes.
Por otro lado, la campana, mediática esencialmente, personaliza y simplifica la problemática de la inclusión laboral y lo enfocan a una persona. Asumiendo que Xicani, en un acto consciente y autónoma decidió participar gratuitamente, (con el fin de conseguir trabajo, yo sé en carne propia lo que no es no tenerlo y lo peor, no tenerlo por una discapacidad). Entonces el camino es que todas las personas con discapacidad posteamos nuestros videos, y apelemos a la buena voluntad y sensibilidad de la sociedad mexicano y no a un estado de derecho que exige y garantiza su inclusión plena y digna?
En este mismo sentido y si entiendo bien, como lo afirma en la primera parte de su carta, CONADIS comparte lo inapropiado de una campaña con ese nombre, pero que, debido a los buenos resultados obtenidos en youtube medidos a través de los comentarios positivos, (que según ustedes garantizan el cumplimiento del artículo 8) es legítima. Poniéndolo en otras palabras, una campaña evidentemente discriminatoria es válida porque tiene un efecto mediático “positivo” para combatir la discriminación.? Poniéndolo en otras palabras, el fin justifica los medios?
Ahora bien, usted dice que quiere profundizar el análisis de la campana con la participación de Paralife, Xicani y la comunidad de personas con discacidad para no dividir y no confrontar. Además Conadis sería el mediador.
Si realmente Conadis no desea dividir y confrontar, antes de invitar a un diálogo abierto está obligado a retirar el enlace controversial que tiene en su página, y que es el objeto del desacuerdo, de esa manera demostrará imparcialidad e institucionalidad, porque tal como están las cosas, pareciera juez y parte,y defensor de la campaña.
Por otra parte, la propuesta de Conadis para que escuchemos el mensaje de Xicani, si me parece confrontativo y divisorio y parte de una campaña mediática que recurre a discursos emotivas y caritativos para movilizar el corazón y la buena voluntad de los oyentes, reproduciendo la situación de victimez y de heroicidad de las personas con discapacidad, tan explotados por fundaciones, instituciones y personas sin escrúpulos, de la cual dijera Sicilia, estamos hasta la madre muchas personas con discapacidad que apelamos a los derechos humanos y a una inclusión laboral basada en los derechos humanos, y en la justicia social.
Atentamente
Ana Maria Canseco.
Dis-capacidad.com