Es necesario orientar a usuarios sobre Tecnología Auxiliar: Roberto Díaz del Campo
Por: Redacción 2011-12-20
Para Roberto Díaz del Campo, miembro del Centro de Recursos para la vida independiente A.C. (CREVI) y director de ANTARQ, empresa que distribuye en México Tecnología Auxiliar, en el país todavía persiste el desconocimiento de cómo funcionan y cómo aprovechar los dispositivos tecnológicos desarrollados para beneficio de las personas con discapacidad:
“La brecha entre la generación de tecnología y los usuarios finales es muy grande, no tenemos la difusión adecuada para que se conozcan la virtudes de estos productos”. Como parte de la Conferencia sobre Fundamentos de la Tecnología Auxiliar (AT), realizada en San Miguel de Allende, Guanajuato del 6 al 8 de octubre, el CREVI presentó una serie de dispositivos que se venden actualmente en el mercado mexicano y que son herramientas que facilitan ampliamente el aprendizaje y la vida cotidiana de las personas con discapacidad.
El CREVI es la primera institución fuera de Estados Unidos y Canadá reconocida por la Alliance for Technology Access, lo que lo convierte en el primer centro Latinoamericano afiliado al grupo más importante de centros de recursos tecnológicos del mundo.
Este centro se encuentra en constante contacto con la gente que suministra apoyo a las poblaciones con discapacidad, para resolver conjuntamente los retos profesionales que enfrentan. Se dedica a difundir la cultura del respeto a la discapacidad y a dignificar a esta población para crear una mayor conciencia sobre la inclusión entre los núcleos empresariales y sociales.
Por ello, el objetivo de la serie de conferencias fue traer a personas con experiencia internacional: “obviamente que no tenemos el mismo entorno (que en los países desarrollados), sin embargo es de gran ayuda para los usuarios aquí el conocerlos”, comentó Díaz del Campo.
Existe un mercado muy amplio para que estos dispositivos se puedan vender en México, de hecho, el país es pionero en TA, sin embargo el mercado actualmente se enfrenta a una serie de dificultades, como los elevados costos de los aparatos, ya que hay que traerlos desde Estados Unidos y pagar los impuestos para importarlos.
Del Campo plantea que se deben encontrar las alternativas que se puedan aplicar a nuestro país, primero que se acoplen a nuestro entorno, como en el aspecto de la ergonomía, y posteriormente encontrarle un precio accesible.
Para Roberto Díaz los usuarios potenciales no están adecuadamente orientados, ya que si bien buscan muchas cosas por internet, esto no quiere decir que el dispositivo sea el mejor para atender sus necesidades. Para desarrollar la TA en México en las universidades, por ejemplo, se enfrentan con un grave problema, ya que se requiere de una gran inversión para comercializarlos y publicitarlos, así que se inventan aparatos de gran utilidad, sin embargo no se fabrican ni difunden.
La piratería es otro de los problemas, ya que existen muchos oportunistas que además de ser charlatanes y no contar con los conocimientos necesarios para saber cuáles son las necesidades del usuario, importan muchos productos sin pagar impuestos y sin garantías, luego se descomponen y no hay posibilidad de repararlos.
Además, Díaz del Campo agrega: “hay mucho mercado negro, nuestro mayor enemigo es la gran frontera con Estados Unidos, ahí se traspasa todo sin pagar impuestos, ¿y qué pasa?, nos encontramos con muchos que contrabandean productos, que no le dan el soporte necesario al usuario, se descomponen y nosotros somos los que terminamos arreglándolos, obviamente con un costo para el cliente, ellos acaban pagando mucho por el producto”.
“Existen muchos charlatanes que se anuncian por internet, sin embargo cuando se busca la dirección física que ponen ahí simplemente no existe, esto es muy peligroso para los clientes”, advierte Díaz del Campo.
Si se estima que en México un 10 por ciento de la población tiene alguna discapacidad, la mayoría en edad productiva o escolar, se puede tener una idea de la dimensión del mercado. Sin embargo, también la mayor parte de las familias donde uno de sus integrantes tiene discapacidad son de escasos recursos, así que mientras no se solucione el tema de los altos costos de los dispositivos y programas de Tecnología Adaptada, no se podrá aprovechar su potencial como herramienta de inclusión social y de mejoramiento de la calidad de vida de las personas.
Dis-capacidad.com