Para dar inicio, la licenciada Elsa Mireya Álvarez, profesora de la Escuela Nacional Preparatoria número 5, habló del tema “La comunidad Universitaria, barreras físicas, sociales, culturales y de la comunicación.” Dijo que las personas con discapacidad que viven en el Distrito Federal tienen dificultad para desplazarse. “En México no contamos con un trasporte adecuado para personas con alguna discapacidad y no me refiero sólo a que cuenten con rampas o elevadores, hablo de señalizaciones en sistema Braille y lenguaje para sordos”. Ella hizo una encuesta para mostrarla a las autoridades, principalmente a las del Distrito Federal y las de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Tras haber realizado la encuesta, pudo constatar que más del 77 por ciento de las personas que padecen alguna discapacidad, sobre todo motriz, presentan dificultad para desplazarse en trasporte público, por ello dijo, “el problema no es sólo de unos cuantos, esto incluye a adultos mayores o personas que se lesionaron y no pueden caminar al menos por una temporada”. Elsa habló de las intenciones que tiene la Universidad para ofrecer espacios accesibles, pero también criticó el mal trabajo que han hecho, como la rampa de la biblioteca principal, “esa rampa es para suicidarse creo que ni una persona que camine bien la usa, me parece que la rampa la hicieron para todos los chicos que les gusta patinar”. Habló también de la importancia que tiene construir y hacer buen uso de rampas y señalamientos “yo soy madre de un chico con discapacidad y sé lo difícil que resulta el traslado”.
Para hablar del trabajo que la Máxima Casa de Estudios realiza para atender esta problemática, los profesores de la facultad de arquitectura, Jorge Tamés y Mauricio Moyssén Chávez, quienes llevan a cabo el “Proyecto de inclusión de Personas con Discapacidad en la Facultad de Arquitectura”, que tiene como objetivo adecuar los espacios más concurridos de la Universidad. El arquitecto Tamés dijo haberse interesado en el proyecto después de un accidente que lo obligó a andar en silla de ruedas durante tres meses. “Realmente nunca me había dado cuenta que la Universidad está construida con piedra bola, pude corroborarlo cuando me vi obligado a permanecer una temporada en silla de ruedas, creo que durante ese tiempo tuve la oportunidad de sentir la verdadera textura del pavimento”. Por esta razón y con ayuda de un grupo de profesores de la Facultad de Arquitectura “decidimos hacer algo para beneficio de las personas que se encuentran en esta condición”. Adelantó que próximamente se iniciará la construcción de un elevador dentro de esta facultad. Para tener un progreso, dijo “es importante saber y concientizarnos sobre el tema”.

Por su parte, Mauricio Moyssén hizo mención de los diferentes proyectos que la UNAM ha realizado con la finalidad de apoyar a que personas con discapacidad no trunquen sus estudios, aseguró que: “Concientizar es bueno, pero sería mejor que todos actuáramos”.
El profesor Mauricio habló del “Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT)” cuyo principal objetivo es trabajar con lineamientos de accesibilidad dentro de los edificios de la UNAM.
También dijo: “durante 2006 llevamos a cabo el coloquio ‘Diseño para Todos’, dentro del cual capacitamos a profesores y alumnos de la facultad de Arquitectura para que sus próximos trabajos fueran pensados en el diseño universal”. Señaló que con el apoyo de Libre Acceso A.C. Han logrado no sólo hacer accesibles las instalaciones de la facultad de arquitectura sino que han modificado cuatro planes de estudios para beneficio de este sector de la población. “Nos debemos a la sociedad y por ello es necesario contribuir a mejorar esta universidad”.
Tocó el turno a Taide Buenfil, docente de la facultad de Arquitectura y subdirectora de Participación Ciudadana en el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, quien habló de la importancia de trabajar con el Diseño Universal. Taide plateó “¿Qué implica una calidad de vida? No se puede definir el concepto, de hecho se confunde con el nivel de vida, recordemos que la calidad de vida incluye aspectos como autonomía, felicidad, independencia, entre otros”. Y cuando se trata de integrar, “la UNAM ha decidido hacerlo mediante el Diseño Universal, que como su nombre lo indica es un diseño para todos, no sólo para integrar a una persona con discapacidad, sino a toda la población en general, es decir que un mismo objeto o adecuación sea útil para todos”.
“En México podría pensarse que el diseño universal es utópico, por ello hay que verlo como un producto que surge de la democracia”. Concluyó que “El ser parte de esta Máxima Casa de Estudios, es una responsabilidad porque de aquí surge el conocimiento, un conocimiento que nos beneficiará a todos”.

Otro de los invitados al Coloquio, fue el Doctor Ignasi Puigdellivol, catedrático y responsable de programas especiales en la Universidad de Barcelona, España. “Nosotros estamos enfocados en la investigación pues es para avanzar, nosotros buscamos que los maestros apoyen a sus alumnos”.
Dijo que el acceso a la universidad no tendría por qué ser motivo de controversia “porque todos tenemos ese derecho”. Habló sobre las técnicas que actualmente están poniendo en marcha en la Universidad de Barcelona, “Se necesitan cambios radicales, y para ello es urgente cambiar criterios y poner en marcha programas que detecten el talento de cada uno de los alumnos”. Y para que el ingreso a la universidad no sea sólo un trámite o una forma de mantener ocupados a los jóvenes, es necesario “tener en cuenta la justicia y utilidad social así como la calidad de enseñanza”. Señaló que “la universidad es un universo y el universo incluye a las personas con discapacidad. No discriminemos ni subestimemos los talentos de la población en general”.
El último panel que llevó por nombre Inserción Laboral de las Personas con Discapacidad, estuvo conformado por la Lic. Gloria Burgos, responsable del proyecto CAPYS A.C; Lorenza Larios Córdova, responsable del proyecto COLABORE y Laura Patricia Montoya, responsable de la bolsa de trabajo UNAM. Ellas coincidieron que lo importante de cualquier proyecto para inserción laboral es útil para la sociedad y sobre todo para las personas con discapacidad, “que por lo general son jóvenes a quienes discriminan sin antes conocer su talento”. Gloria dijo, “como reclutadora, exijo que el personal que ingrese reciba capacitación actual y eso es lo que hacemos con los alumnos que se encuentran dentro del programa Construyendo Puentes, de la Universidad Iberoamericana “.
Por otro lado Lorenza Larios, habló de COLABORE, un programa de la Universidad Panamericana, que promueve la cultura de inclusión de las personas con discapacidad y trabaja conjuntamente con la participación empresarial y universal en el desarrollo social y económico, acorde con la dignidad de la persona. “Buscamos que nuestros alumnos tengan un trabajo digno aún antes de terminar su carrera”. Además de hacer un trabajo de sensibilización con los alumnos, la universidad también lo hace con las empresas.
Laura Patricia Montoya, habló de la Bolsa de Trabajo que tiene la UNAM, “Nosotros hemos logrado que a partir del 2006 diferentes empresas se interesen en contratar a Universitarios con alguna discapacidad”. Dijo también que este logro ha sido “un trabajo de todos y en donde los más beneficiados son los alumnos, actualmente hemos recibido propuestas de empleo para personas con discapacidad por parte de las empresas que tienen convenio con nosotros”.
Durante la clausura, una de las organizadoras dijo: “Este fue el Primer Coloquio y espero que sea el último, porque la siguiente reunión será para comentar los beneficios que han tenido las diferentes universidades, al implementar los programas y proyectos que aquí se comentaron”.